Buscar

Algunas películas maravillosas...





Tenía 26 años cuando fui al cine con una amiga íntima, de 24, a ver Sentido y sensibilidad, la estupenda película de Ang Lee con guión de Emma Thompson. La película trata sobre dos hermanas con diferentes actitudes frente al amor. La mayor (Emma Thompson) es el sentido, el comedimiento, la sensatez, el saber esperar el momento; la pequeña, Kate Winslet, por el contrario, es la sensibilidad, la pasión, el vivir cada amor como si fuera el último.

Sentido y sensibilidad


Mi amiga y yo nos identificamos enseguida con las dos hermanas. Sólo que yo era la hermana pequeña (enamoradiza, excesivamente apasionada y sensible) y mi amiga, más joven que yo, era en realidad como la hermana mayor, toda sensatez y sentido práctico, sin disfrutar por ello menos de la vida. Salimos contentas y alegres viendo nuestras personalidades reflejadas en el cine, porque el arte, y dentro de él el buen cine, tiene a veces esa hermosa cualidad, hablar de algo que todos conocemos. Ese algo nos reafirma en nosotros mismos y nos hace ganar autoestima: nuestra interpretación del mundo es válida y bastante universal. Es un descubrimiento precioso aprender que la creatividad lo que hace (nada menos), es conectar con ideas ya presentes en el inconsciente colectivo.

Pedro y Pe


Ahora que estrena Los abrazos rotos, y tiene dividida a la crítica, pienso que a Almodóvar con Volver le salió la película más personal y a la vez más universal que ha hecho. Hablando de las mujeres de la Mancha, el cineasta habla de las mujeres del mundo, de una solidaridad entre mujeres sin recovecos, de amor incondicional, de ayuda mutua. Y eso que el guión está lleno de trampas, y que aún así accedes consciente, voluntaria y felizmente al ejercicio de suspensión de incredulidad y decides creértelo todo: la facilidad con la que se libra Penélope Cruz del cadáver del macho despreciable, o el hecho de que todas son hermanas, hijas, abuelas y no se parecen nada entre sí. Decides creértelo porque el mensaje que te están contando es de verdad, auténtico y emocionante.

En Volver, Almodóvar no ha incluido tantos planos-detalle como a mí me gustaría (yo amo sus planos-detalle por esa capacidad absolutamente genial y genuina del manchego de contar una historia a través de los objetos), pero el director volvió a conseguir que las mujeres saliéramos del cine interiormente agradecidas y con una sonrisa en los labios. Son esas películas que nos encantan a las mujeres, como Tomates verdes fritos, donde no hay puñaladas traperas sino sólo actos de verdadera amistad femenina.

Me encantan las directoras de cine, más que los directores. Más las escritoras que los escritores. Más las músicas y compositoras que sus compañeros hombres. ¿Por qué? Es muy fácil de entender...Como mujer, me identifico más fácilmente con los mensajes femeninos, con nuestra interpretación del mundo, con nuestros sueños, con nuestras palabras...Cada mujer que triunfa en el mundo hace que yo triunfe interiormente y en ese mismo instante, porque me está abriendo el camino. Cada mujer con talento me hace afirmarme en la posibilidad de que también mi voz sea escuchada y apreciada a lo largo y ancho de esta aldea global.

El cine, que lleva más de un siglo entre nosotros, ha tardado bastante en abrirse a las mujeres. Durante décadas muchas mujeres como yo veían aquella máquina maravillosa de fabricar sueños como algo inalcanzable, imposible de atrapar. Es estupendo que cada vez haya más cineastas, más técnicas de sonido, más operadoras de cámara. Pero aún queda mucho por hacer.

Holly Hunter y Harvey Keitel en El Piano


Creo no ser la única en pensar que fue la fabulosa Jane Campion en abrir la veda a las mujeres apasionadas por el cine allá por los años 90 con El piano. No es que antes no hubiera mujeres cineastas, pero por primera vez una película dirigida por una mujer era aclamada internacionalmente por crítica y público. Ya no era posible hablar de “cine de mujer”, porque la película derrochaba simplemente talento por todos los lados. Y eso fue algo objetivo para todo el mundo. Pero todavía estremece y desanima, (y te das cuenta de que el mundo del cine gasta un techo de cristal con las mujeres que parece hecho de cemento), que haya sido la única mujer en ganar la Palma de Oro de Cannes en 61 años.

Thelma y Louise, dirigida por un hombre, Ridley Scott, pero escrita por una mujer, significó un hito en el cine de mujeres, sobre todo por la cuidada construcción de los personajes, seres complejos con autonomía que toman sus propias decisiones, que deciden su destino en medio de una situación absolutamente desesperada y con mala salida. Hay evolución del personaje forzado por las circunstancias y desde luego esta película supuso un soplo de inspiración para muchas mujeres en el mundo. Callie Khouri, la guionista, dice que empezó a barruntar el guión a partir del siguiente pensamiento: “si te agreden y no puedes defenderte ante las agresiones, entonces es que las mujeres no tenemos un lugar en el mundo”. Creo que en realidad es de lo que tratan todas estas películas que acabo de mencionar, es el tema de todas ellas: la posibilidad, y el derecho, de poder defenderse en un mundo hostil.

Gracias. Un saludo ;D














0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails