Buscar

El Señor de la Ciudad Subterránea



El Señor de la Ciudad Subterránea fumaba uno de sus puros habanos importados de Cuba cómodamente recostado sobre el blando sillón de cuero. A pesar de tan atrayente posición, tenía el semblante preocupado: dentro de unos minutos tendría lugar una reunión de carácter urgente en la Sala de Juntas. Y habría que tomar una decisión acerca de la sorprendente situación que se estaba manifestando en la Ciudad Subterránea. Las informaciones que iban llegando no eran nada positivas. La Esfera Dorada había notificado que todo había empezado con la inesperada detención del tren N-450 y que el tren detenido había provocado la paralización de otros numerosos trenes. La alarma cundió cuando se supo que absolutamente todos los trenes estaban detenidos, incluso los de las líneas más alejadas, a las que no tenía por qué afectar, en principio, un atasco central.

Los cortes de luz se producían cada vez más en intervalos más frecuentes. Lo más preocupante de todo era el hecho de que el Ordenador Central, auténtico cerebro de la Ciudad Subterránea, hiciera caso omiso de las angustiosas órdenes que los funcionarios de la Esfera Dorada introducían en su sistema.

En Madison Square, el Señor de la Ciudad Subterránea dio la orden de enviar varias patrullas de hombres con el fin de investigar los hechos e informar sobre lo ocurrido. No todos volvieron y los que sí lo hicieron confesaron verse obligados a huir ante la presencia de unos hombres armados que se manejaban increíblemente bien en la oscuridad de los túneles.

- ¡Absurdo! ¡Eso es terriblemente absurdo! ¡Esos hombres han sido víctimas de una alucinación, sin duda! - gritó uno de los hombres que habían asistido a la urgente reunión no importándoles dejar sus múltiples ocupaciones ante la magnitud de los hechos acontecidos.
- Señores, el caso es que, inexplicablemente, la Ciudad Subterránea está paralizada casi en su totalidad, y esto nos sitúa en una posición francamente desfavorable.
- ¿A qué se refiere usted exactamente, Mr. Smith?
- Si fallan todos los dispositivos de seguridad, que creo todavía funcionan algunos de ellos, no podremos evitar que muchos de nuestros esclavos huyan hacia el Exterior. Además, si mis informaciones son correctas, los fallos del Ordenador Central son bastante graves, continuados y con una acusada tendencia hacia la paralización total.

Un murmullo de terror se extendió por toda la sala.

- Pero, ¡si el Ordenador Central se paraliza la Esfera Dorada se abrirá! ¡Y el camino hacia el Exterior estará libre!
- Caballeros - las miradas se dirigieron hacia el Presidente Honorario de la Asociación, un anciano que no solía participar en las conversaciones, aunque asistiese regularmente a todas las juntas, - tenemos que tomar una determinación y pronto. Si el Ordenador Central se detiene totalmente, podríamos tardar más de 24 horas en restituirlo a la normalidad. En ese tiempo, la Ciudad Subterránea se quedaría completamente vacía…

El anciano se tocó la frente con preocupación, mostrando un gesto de desaprobación... Luego, miró a todos directamente a los ojos.

- Señores, si no lo detenemos a tiempo, esto significa que ha llegado el final de nuestro sueño.

Continuará

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails