Buscar

Ms Perfect








La madre muy guapa, con un tipo estupendo y de aspecto conservador - los pendientes de perlas delatan a cualquiera - se sienta a mi lado para conversar. Los niños están poniéndose nerviosos en la piscina de bolas - estos sitios tienen la propiedad de sacar a los niños de quicio, consiguiendo que se mantengan bien excitados hasta las once de la noche una vez has llegado a casa- y aún queda un buen rato para la merienda. Ignoro por qué me ha elegido a mí para hablar, pero creo que intuye que soy la menos mala de todas. Se sincera conmigo.

- Es que esto de los cumpleaños… Lo de las comuniones lo yo veo más serio. Pues a la comunión de mi niño, oye, vino toda la clase.
- Bueno, yo le hice a mi hijo un bautizo civil. Ya sabes, vas al Ayuntamiento, hay una ceremonia civil, es como una especie de presentación del niño a la sociedad. Más político, si lo quieres ver así.

Ms Perfect abre los ojos como platos y gira la cabeza hacia otro lado, como divagando.

- Sí… está de moda entre los artistas, ya lo veo, bueno…
- Sí, nosotras somos budistas y a la edad de dos años dejamos al niño calvito, calvito. Fue emocionante. Estuvo toda la familia y muchos amigos venidos de países diferentes del mundo.

Ms Perfect se queda mirando a la remota como si estuviera viendo una bandada de monstruos voladores en el horizonte (o algo peor). Cuando le comento mi natural aversión hacia los cumpleaños, me pregunta con mucha curiosidad:

- ¿Por qué?
- Mira - le digo - Ya he comprobado que hay una secta de mujeres, quiero pensar que no son todas, apasionada de la limpieza, apasionada… No, no me he expresado bien. Es como una religión para ellas. Yo no puedo estar una hora hablando de detergentes, o de los diversos programas que tiene una lavadora: se me revuelve el estómago. Siempre intento hablar de Stendhal, y nadie me sigue el rollo. A mí no me importa hablar de lavadoras, pero… ¿siempre?

Ms Perfect esboza ahora una mueca de contrariedad y disimulo, y calla unos segundos, desviando la vista, símbolo inequívoco de que a ella sí le gusta el tema de las lavadoras. Me pregunta:

- Y… estás casada.
- No. Soy lesbiana, vivo en pareja y soy madre soltera ante la ley. Por fecundación artificial.
- Dios.
- ¿Quién? Mira, yo he vivido cuatro años en Nueva York y no, lo del budismo no es una moda, ni lo del bautizo civil: te lo aseguro, esto tiene sus implicaciones. En Nueva York viven mil religiones diferentes y lo que menos importa es la religión del vecino. Ésa es la grandeza de esa ciudad.

Ms Perfect me mira ahora asustada desde sus grandes ojazos azules como el mar. Compruebo que es una mujer de bien y busca algo que nos una.

- Em… ¿y qué vas a hacer esta noche para cenar?

Y yo, como también soy una mujer de bien, le contesto:

- Ah, pollo tandoori con especias variadas.
- Qué bueno. Ya me pasarás la receta.
- Por supuesto.




2 comentarios:

Domi

Ja, ja, oye ya me pasarás la receta ¿eh? un besoooo

Carmen

jejeje, por supuesto, besooooosss

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails