Buscar

Papá viene a verme a la ciudad (La casa de Marga)





Mi padre me ha llamado por teléfono. Está aquí, en la ciudad. Su agente le ha conseguido una exposición en una galería de arte muy reconocida de Almara y se ha venido corriendo para acá. Es una agradabilísima sorpresa, (a mi padre siempre le han encantado las sorpresas), y quedamos en el hotel para vernos y charlar. Llamo a Cultura de mi periódico, y me dicen que ya tienen la exposición en Agenda, que no me preocupe, que enviarán un redactor.

Mi padre me abre la puerta de la habitación con una gran sonrisa. Está trabajando en una mesa cercana a la ventana, seleccionando unos bocetos. Nos sacamos unas bebidas a la terraza, nos contamos cómo van nuestras vidas, y como siempre, nos ponemos a charlar de lo divino y de lo humano. Papá sigue pintando mucho, pero también pinta con el ordenador. Sólo va a estar aquí dos días, pero ya le ha ofrecido al hotel un experimento interesante: fotografiar y tratar las imágenes de la ciudad que se ven desde esta terraza, con la intención de captar los diferentes matices de luz que se producen a lo largo del día. El hotel está encantado.

- Papá, eso está muy relacionado con la dirección de fotografía, es como si crearas una película, una cadena de secuencias, en la que el hilo comunicante es precisamente la luz. He estado hace poco en un congreso en Madrid...
- ¡Eso es, Lucía! Los pintores y los directores de fotografía tienen algo en común: la preocupación por captar la incidencia de la luz sobre el motivo; cómo ésta modela los objetos, les da o les quita la forma, enfatiza o desatura los colores...
- Bueno, mucho de lo que sé se lo debo a Marga y a los rollos que me mete a diario, ja, ja. Yo creo que, a diferencia del pintor, que trabaja en solitario, el director de fotografía trabaja en equipo, y eso es un cambio brutal en el proceso creativo, porque tiene que saber delegar. Y tiene que tener un objetivo y una visión.

Papá se queda alucinado con los conocimientos que voy adquiriendo a la hora de analizar el mundo de la imagen, gracias a mi amistad con Marga. Le cuento que tengo pleno acceso a su colección de cámaras fotográficas y que cada vez hago más fotos. La mayoría las vuelco en mi blog, y consigo colar alguna en el periódico, sobre todo los días libres de los fotógrafos.

- Marga debe ser una chica fantástica.
- Lo es. Y se irá. Se hará famosa. Su productora, ExNihilo Films, ha conseguido producir la película de un amigo, al que te encantaría conocer, es un apasionado del cine, como tú. He leído el guión de Gabriel. Es una obra maestra. Mi amiga está llena de sensibilidad, hará un trabajo de producción fabuloso.
- ¿Y tú? ¿Qué va a ser de tu vida?
- Aún no lo sé.
- Bueno, hija, eres muy joven, estás llena de talento. Yo siempre he pensado que te veo trabajando mucho y bien, y ganando mucho dinero. Tú puedes hacer eso y más.

Me llena de ternura todo lo que me dice: gracias por visualizar eso por mí, papá.

- Bueno, ¿cuándo abrimos el blog?
- Está casi terminado, he ido muy liada, es que me están pasando muchas cosas.
- Seguro que ya está muy bien. Sácalo al aire, que tengo ganas de verlo.
- ¿En serio? Pues no me digas más, lo abro esta misma tarde.

Papá y yo nos acercamos a la inauguración de la exposición y estamos visiblemente emocionados. Además, hay mucha gente. Enseguida él se va a hablar con la galerista y yo me dedico a ver los cuadros. Me llama la atención que dos señoras están hablando maravillas de mi padre, delante de un cuadro en el que aparece un viejo, sentado detrás de las rejas de un balcón. También hay una jaula con un pájaro y el pobre pájaro también está entre rejas. Las señoras están tan entusiasmadas con este cuadro, que al final no puedo evitar identificarme, llena de orgullo, como la hija del artista. Me dan la enhorabuena por tener un padre así, y me siento muy feliz: debe ser la llamada de la sangre. Mi padre se acerca, las señoras le saludan efusivamente, y me dice que tiene que atender a los medios, mañana tiene trabajo en el hotel y ya no nos veremos. Le doy un abrazo y me voy andando, contenta y relajada, entre las calles, en dirección a casa.

Le doy los últimos toques al blog, y como le he prometido a mi progenitor, lo lanzo al aire.

Lucía Scoop

(Continuará)

La casa de Marga

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails