Buscar

Lecturas de primavera


Nubes rojas en el cielo

Al amanecer, observo una montaña de hidrógeno que se diluye en el horizonte marino. Ha empezado como una nube, una bomba de Hiroshima, una imagen inquietante, pero ahora un fulgor rojo preñado a su vez de mil tonalidades de rojo, dentro de ella, la deshace. 

Después, paseo por la calle y se producen imágenes cotidianas. Encuentro a bellas adolescentes que se parapetan tímidas tras sus móviles de última generación, y pienso que nada como un móvil para evitar requiebros ajenos y dar la impresión de estar muy ocupada. La crisis también dibuja nuevos escenarios. Carros semivacíos en el supermercado cuando antes iban llenos. Una época en la que no es fácil acercarse a la librería: todo se queda en la panadería de la esquina. Esta crisis que convierte en enemigos a unos de los otros, porque los primeros quieren vender y los segundos no pueden comprar. 

Las parejas de Marilyn Monroe

Este verano se cumplen los 50 años de la muerte de Marilyn Monroe, y me da por repasar los hombres que estuvieron presentes en su vida y encuentro todo un paisaje de prototipos. El conservador y deportista Joe Di Maggio, el intelectual sádico, Arthur Miller, que luego tuvo un hijo discapacitado con Inge Morath y lo ocultó toda su vida, y finalmente, el obseso sexual, Kennedy, que fletaba barcos llenos de mujeres desnudas en su tiempo de ocio, y para el que Marilyn era simplemente una más. La actriz se autodestruyó en su amor por Kennedy durante los 8 años que duraron sus encuentros en diversos hoteles de los Estados Unidos. Por casualidad leo el artículo Hombres que nos amargan la vida, (esos hombres tóxicos que no nos interesan, el manipulador, el narcisista, el misógino, y un largo etcétera) y no puedo evitar establecer relaciones. A Marilyn le quedaba por conocer el hombre tierno, culto y sensible, también salvaje, que reflotara su autoestima. Pero no le dio tiempo. 

Leo el artículo Ellas también hicieron las Américas, y es como si me quitaran una venda de los ojos, porque no las conocía, a ellas, a las miles de mujeres que partieron a ultramar en busca de una vida mejor. Mujeres valientes como la almirante Isabel Barreto y muchas otras más. La primera viajó al mando de marineros que se le amotinaban a menudo, en un viaje infernal donde cada día se tiraban uno o dos cadáveres al mar. Todas, como dice Pérez Canto, se fueron a América a “valer más”. 

Cada vez que leo un nuevo capítulo de Historia de las Mujeres, sigo preguntándome qué fondo de mala leche hay en ocultar todo el talento que las mujeres han aportado a la humanidad. Afortunadamente, esa Caja de Pandora se ha abierto y de repente una descubre a renombradas científicas, a mujeres guerreras y combativas, a intelectuales, a escritoras. Gracias a Facebook, conozco a las beguinas, mujeres cultas de la Edad Media que se mantuvieron independientes y ajenas a los dos destinos naturales de la mujer: entrar en el convento o en el matrimonio. 

Salir a la luz nos fortalece como mujeres. Leer sobre nosotras refuerza nuestra autoestima, porque por fin encontramos guías, referentes femeninos con las que compartimos parecidos esquemas mentales. Resumo para mí misma una breve Historia del Feminismo y cada escritora, cada científica nueva que descubro, es como si se encendiera una estrella. La mujer debe recuperar su cronología histórica de mujeres libres, frente a una sociedad que impone y define qué es lo femenino. En realidad, conocer a las féminas de la historia es todo un acto libertario en sí mismo. 

Gracias al artículo Prostitutas de novela de Sergio Fanjul, redescubro que a diferencia de la denuncia periodística, la literatura “ha dado visos de normalidad e idealización de la prostitución”, y que dependiendo del contexto histórico las prostitutas eran sumisas o independientes, como en la novela gótica, donde las meretrices son dueñas de sus cuerpos y sus destinos. 

Encuentro también un enorme placer al leer El afán de escribir de Ángel Gabilondo, donde dice: “Algo nos empuja a escribir. Para empezar, que no todo va bien. Ni siquiera casi todo. Sentimos la necesidad de crear y de concretar nuevas formas y posibilidades de vida“. Menciona a Platón que “nos convoca a una escritura como simiente para que florezca en el corazón de quien la sabe escuchar”. 

En estos tiempos, las noticias sobre economía me alarman, como a todo el mundo. Merkel ve un partido de fútbol con sus compañeros del G8 y la única mujer entre hombres se me antoja al fin demasiado masculina, en sus modos y maneras, en su forma de vestir y pensar, mientras sigue aplicando sin que le tiemble el pulso una política de recortes draconianos para los socios pobres de Europa, los países del sur, y descubro con tristeza que los niños españoles se convierten en el colectivo mayoritario de los pobres de nuestro país. 

En estos tiempos tan duros os deseo a todos unas muy felices lecturas. Hasta pronto.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails