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¿Otra vez derrotadas?



Los primeros recortes económicos y sociales de estos últimos años muy críticos han sido para las mujeres, muchas inmersas en el equivocado papel que les asigna una sociedad patriarcal e injusta, y que ellas mismas se alientan en mantener. No hay nada más triste que el esclavo convencido de serlo, que incluso se desloma con ahínco para que el sistema patriarcal no se derrumbe.

Y no hay muchos “Espartacos” del género femenino. Pero sí podemos confiar en que la Vieja Sirena de Sampedro exista.

En la prensa se leen movimientos del PP para alejar a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría del poder.

Sin darse cuenta, los votantes del PP han elegido un gobierno tecnócrata, una troika. Da igual que haya sido Angela Merkel o los votantes los responsables de su elección: parecen monigotes dirigidos por otra acción, que no es precisamente la nuestra, la ciudadana.

En fin, todo esto me parece una mala película llamada “Testículos en acción“.

Soraya es de derechas pero como siempre, a mí me ilusionaba que una sensibilidad femenina llegara al poder, pero ya perdí muchas veces, con Hillary Clinton, con Ségolène Royal, con Carme Chacón.

Y de repente, este 2012, es otra vez la misma jugada: La que nos hizo Zapatero en 2010 dándole la patada a María Teresa de la Vega y a varias mujeres más de su Gobierno. Y los imagino como los hombres grises de Momo esforzándose por darle de comer a la máquina: satisfacer a millonarios y banqueros, y gente de esta ralea, porque ellos pueden devolver favores y situarlos en la vida, a ellos y a todos los miembros de su familia, y quizás, durante varias generaciones. Los que no caemos dentro de esa "graciosa rueda" no importamos. Somos sus daños colaterales.

Soraya no puede devolver favores. Es una mujer que viene de una clase media esforzada que creía, ya veo que equivocadamente, no sé si ella lo verá, que el talento y el trabajo era la puerta para una posición de prestigio y estabilidad en la vida, que no es un mal deseo para todo el esfuerzo empleado. Pero en este país tiene mucho más futuro una Esperanza Aguirre proveniente de una familia noble, instalada durante generaciones en el status nacional, que el simple talento o esfuerzo de una mujer sola, elegida en su día por el dedo de Rajoy. Pero el dedo de Rajoy tiembla y me da que la va a traicionar. Igual me equivoco. Como esto es sólo un humilde blog, no me lo tengan en cuenta.

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2 comentarios:

mera

Muy bueno el post. Pero creo que el problema es el poder. Mujer, pobre y alcaldesa o ministra puede ser tan déspota como el más ignorante de los monarcas medievales. Ánimo.

Carmen

Gracias. Sí, claro que una mujer puede ser tan déspota como cualquiera, y de hecho ésta lo es, tanto como el gobierno que representa, porque gobernar a golpe de decreto-ley, sin consultar con nadie, pues no lo veo yo muy de demócratas. No defiendo a Soraya, simplemente veo que en cuanto pueden, nos dan el esquinazo a las mujeres. Gracias por tus ánimos.

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